04/11/2026: Trabajo competirá en Temuco
ESTUDIANTES DEL CENTRO EDUCACIONAL SAN SEBASTIÁN DIERON A CONOCER EL PRODUCTO DE LA INICIATIVA “APRENDEMOS HOY, NOS CUIDAMOS SIEMPRE” EN EL MARCO DEL MÉTODO ABP

04/10/2026
La mañana del pasado día viernes 30 de octubre los estudiantes del Centro Educacional San Sebastián (CESS) de Panguipulli dieron a conocer el producto que generó la iniciativa: “Aprendemos Hoy, Nos Cuidamos Siempre”. En la oportunidad, los alumnos conocieron clips de videos, cartas a las autoridades y lienzos publicitarios que llaman a ser cuidadosos en todas las materias de seguridad vial.
Lo anterior forma parte del método de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), el cual competirá en un encuentro que la Fundación del Magisterio de La Araucanía (FMDA) prepara para el 10 de noviembre en Padre Las Casas.
Producto de esta iniciativa, se reconoció el esfuerzo que realizaron los alumnos de los quintos y sextos años básicos, a lo que se sumó el apoyo de un grupo de profesores que logró concretar la visión que poseen los estudiantes en materia de seguridad vial.

En entrevista de El Diario Panguipulli.cl, el profesional de apoyo externo Juan Pablo Aedo explicó el trabajo que está desarrollando el CESS Panguipulli: “Aquí se está trabajando con Flip Tools, que es un sistema que propone la innovación a nivel de empresas, así como en el área de la educación. La historia se inició porque existe una crisis en seguridad vial en Chile: en la Región de Los Ríos hubo más 1.700 accidentes, el año 2024 Panguipulli tuvo 144 accidentes de tránsito, y eso reviste una preocupación que es enorme”.
“Con Flip, la Mutual de Seguridad, que es otra de las instituciones que está detrás de este proyecto junto a la Fundación del Magisterio de La Araucanía, nos propusimos crear una forma alternativa al curriculum escolar. Para eso se acompañó y mediante una metodología en el aula, se logró generar esta conciencia vial con los alumnos de Quintos y Sextos Años Básicos. Ese es un poco el motor que impulsa esto”, indicó.

A lo anterior, agregó, “se suma la preocupación que existe en los mismos estudiantes a cerca de generar una conciencia de seguridad vial no tan solo en el colegio, sino que la información también sea compartida en cada núcleo familiar. La metodología de aprendizajes basados en proyectos involucra a toda la comunidad educativa”.
Quiero decir que el Centro Educacional San Sebastián cumplió exitosamente con todos los productos del proyecto. Los niños de los quintos básicos produjeron lienzos con mensajes que llaman a la conciencia vial con mensajes que son clarísimos. Hicieron clips de videos donde abordaron desde distintos roles la seguridad vial. Como el peatón, el automovilista, el ciclista. También está la elaboración de cartas dirigidas a las autoridades locales, a los familiares y autoridades académicas de la escuela. Yo celebro de como abordó todo esto el Centro Educacional San Sebastián. Todo el equipo se tomó esto muy en serio. Y se culminó con esta presentación dirigida a sus compañeros de colegio. Ha sido una iniciativa muy valiosa.

Consultado si como profesionales representan una mirada externa a este Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), Juan Pablo Aedo respondió: “Por supuesto que sí, tanto en este colegio junto a los otros 25 colegios, y de acuerdo a los plazos esto culmina el 10 de noviembre. En la Escuela N°1 Guido Beck de la comuna de Padre Las Casas habrá un cierre de todo este aprendizaje y ahí el Centro Educacional San Sebastián competirá con el resto de los colegios. Esperamos recibir a cerca mil estudiantes, más de 300 docentes, padres y apoderados, y los mejores ABP recibirán reconocimientos”.
Finalmente, el profesional afirmó que, “para el curriculum nacional es importante que, a nivel de educación pública, como es el caso del Centro Educacional San Sebastián, se logren desarrollar este tipo de proyectos, con lo cual se demuestra que los aprendizajes van mucho más allá. Ha sido impactante ver el crecimiento de los estudiantes y el cómo se encuadran con sus productos. Desde la Mutual, Flip, la FMDA nos sentimos muy felices”, concluyó.

Oscar Barrera, Ilin Yantani, Juan Pablo Aedo, Yasna Rubilar, Anyelid Espinoza, Carlos Araya, Carolina Cáceres.
A nombre del equipo creativo y de gestión dio a conocer sus puntos de vista el profesor Carlos Araya quien indicó que “como equipo definiríamos este trabajo como una experiencia muy enriquecedora, tanto para nosotros como docentes como para nuestros estudiantes. Fue un proceso que requirió bastante organización, compromiso, creatividad y, sobre todo, mucho trabajo en equipo”.
Lo más importante, continuó, “fue que los niños y niñas no solamente recibieron información, sino que fueron protagonistas de su propio aprendizaje. Investigaron, propusieron ideas, tomaron decisiones y trabajaron juntos para sacar adelante sus creaciones”.
“Por supuesto, también hubo dificultades, cambios de planes y momentos en que tuvimos que buscar nuevas soluciones, pero creemos que eso también es parte del aprendizaje. Al final, más allá de los lienzos, cortometrajes y cartas, nos quedamos con la experiencia de haber construido algo significativo junto a nuestros estudiantes”, afirmó.

En cuanto a si lograron conectar lo teórico con el día a día normal que se da en sus entornos, Carlos Araya aseguró que “sí, y creemos que ese fue uno de los mayores logros del proyecto. Desde un comienzo quisimos que la seguridad vial no fuera solamente un contenido que los estudiantes aprendieran en la sala de clases, sino algo que pudieran reconocer y aplicar en su vida cotidiana”.
“Trabajamos situaciones que ellos mismos observan cuando vienen al colegio, cruzan una calle, andan en bicicleta o viajan en vehículo con sus familias. A través de los lienzos, los cortometrajes y especialmente las cartas dirigidas a los adultos, logramos acercar estos aprendizajes a su realidad. Las y los estudiantes no solo aprendieron normas de tránsito, sino que también reflexionaron sobre sus propias conductas y las de quienes los rodean. Creemos que ahí está el verdadero sentido del proyecto: que lo aprendido en el colegio pueda servirles fuera de él y que ellos mismos se conviertan en promotores de la seguridad vial en sus hogares y comunidad”, expresó.

Ahora, si valió tanto esfuerzo como equipo, Carlos Araya respondió: “Sin duda que sí. Fue un proyecto que demandó bastante tiempo, coordinación y esfuerzo de todos quienes participamos. Hubo muchas horas de planificación, preparación de materiales, acompañamiento a los estudiantes y ajustes durante el proceso. Pero cuando vimos los trabajos terminados y, especialmente, a nuestros estudiantes presentando con orgullo lo que habían realizado, sentimos que todo ese esfuerzo había valido la pena. También nos permitió fortalecer el trabajo entre docentes de distintas asignaturas, compartir ideas y apoyarnos para alcanzar un objetivo común”.
“Nos quedamos con la satisfacción de haber realizado una actividad diferente, donde los estudiantes pudieron aprender haciendo, desarrollar su creatividad y trabajar por un tema tan importante como el cuidado de la vida. Al final, lo más valioso no fue solamente el resultado que mostramos en la feria de cierre, sino todo lo que los y las estudiantes aprendieron y vivieron durante el camino”, finalizó. |